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Iglesia de San Juan Bautista

Situada en la plaza de Béguinague, al noroeste del casco histórico de Bruselas y donde hay una parada de metro, la Iglesia de San Juan Bautista está considerado como uno de los edificios de estilo barroco más hermosos de los que se pueden contemplar en la capital belga.

Barroco en estado casi puro

La construcción de la iglesia de San Juan Bautista se remonta al año 1657 cuando la inició el artista Luc Faydherbe, por cierto discípulo del gran Rubens, quién no la concluyó hasta varios años después, concretamente en el 1676.

De toda esta obra lo primer que llama la atención es su fachada, tremendamente original y dinámica, ya que tiene elementos propios de su concepción barroca, pero también recuerda a la típica arquitectura religiosa de estilo gótico con abundantes ejemplos en la ciudad, con la Catedral de San Michel a la cabeza. En definitiva, lo primero que atrae la vista de los visitantes al observar esta fachada es su sentido de la verticalidad con el desarrollo de tres cuerpos diferentes.

La belleza que se aprecia desde el exterior, posteriormente se prolonga con la visita al interior. Ya que se trata de un recinto esencialmente agradable y muy iluminado, donde se respira una mezcla de armonía y grandiosidad. Una sensación que provocan la arquitectura y también sus elementos decorativos como los diferentes cuadros de pintura que cuelgan en sus paredes. E incluso los elementos posteriores se integran perfectamente en el conjunto, como es el caso del púlpito del siglo XVIII e incluso el altar mayor ya realizado durante los primeros años del siglo XIX.

La Iglesia de San Juan Bautista de día y de noche

Evidentemente, visitar su interior solo es posible durante el día, y a ciertos horarios en los que se practican visitas guiadas de las que informan en las oficinas de turismo. Pero desde el exterior es visitable a cualquier hora, y su fachada, alabada por personajes de la talla del literato Baudelaire, es todo un reclamo para los amantes del arte histórico y también para aquellos que les guste la fotografía, ya que sus formas permiten captar sobre esta fachada encuadres muy sugerentes y estéticos. Para ellos aquí va una recomendación. Distanciándonos un poco y llegando hasta la rue de Peuplier se dispone de la mejor vista de conjunto.

Y la recomendación de visitarla de noche también tiene su sentido. Ya que la iluminación nocturna que se ha creado sobre ella, es sumamente hermosa, y parece un gigantesco joyero de piedra.

Dirección: Begijnhof, Bruselas

Autobús:

  • Lineas con parada en las proximidades de la Iglesia de San Juan Bautista: 46, 47, 86, 88

Metro:

  • Sainte-Catherine: 1, 5
  • De Brouckere: 1, 5

Tranvía:

  • De Brouckere: 3, 4, 31, 32

photo credit: mararie via photopin cc

Escrito por Armando Cerra

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