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Tournai

La ciudad de Tournai se encuentra al sur de territorio belga, ya muy próxima a la frontera con Francia, por lo que el idioma que se habla aquí es el francés. Para llegar hasta ella basta con tomar un tren en las principales estaciones de Bruselas y tan apenas tras una hora y cuarto de trayecto, el viajero ya puede visitar la ciudad.

Patrimonio de la Humanidad

Tournai es una ciudad con dos mil años de historia, y evidentemente ese largo periplo bimilenario ha dejado su impronta en el paisaje urbano en forma de atractivos monumentos. Entre todos ellos destaca la Catedral de Notre Dame, un edificio en el que se pueden ver tanto elementos románicos como góticos de gran valor, tanto es así que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Lo más llamativo del perfil de esta catedral es la presencia de sus cinco torres románicas, que incluso sirven para dar uno de los apelativos de Tournai, que es conocida popularmente como la ciudad de los cinco campanarios.

Si bien hay un campanario que por sí solo es apodado el Campanario de Tournai, y con su altura de más de 70 metros, que se salvan tras subir 257 escalones, se convierte en uno de los monumentos más queridos por los habitantes de la ciudad y por sus visitantes.

No obstante, la Catedral no es el único templo de interés en esta urbe. También merece la pena mencionar la iglesia de Saint Jacques, una obra arquitectónica destacada en el Camino Jacobeo que recorre el norte de Europa.

Tournai, una ciudad cultural

El gran arquitecto belga del Modernismo realizó el diseño de uno de los museos más importantes de la ciudad, el Museo de Arte de Tournai, donde se pueden ver obras de Brueghel el Viejo, Rubens, Manet o Van Gogh, todas ellas en este magnífico espacio expositivo con una peculiar planta en forma de estrella.

Y otro museo carismático en Tournai es su Museo de la Tapicería, un arte tradicional en la ciudad desde hace siglos, y que aquí se puede conocer en profundidad. Tanto admirando los centenares de tapices expuestos como con la posibilidad de visitar el taller donde se realizan trabajos de conservación. Sin duda la mejor manera de llegar a apreciar el esmero que se ponía y se pone en la confección de estos delicados materiales textiles.

Pero los visitantes que se acerquen para pasar una jornada en Tournai no solo han de visitar sus reclamos monumentales y culturales, también se han de preocupar de alimentarse. Y para ello, en todo el centro abundan las típicas cervecerías belgas, donde además se puede degustar la gastronomía local entre cuyos platos destacan las chuletas en salsa de Alberdouille, una exquisitez cuyo complemento perfecto puede ser la habitual crêpe de influencia francesa, pero ya apropiada por las cocinas y los paladares de esta región belga.

Dirección: Tournai, Bélgica

Tren:

  • El tren es la mejor forma de llegar hasta Tournai. Si partimos desde Bruselas, tardaremos menos de una hora en completar el trayecto.

photo credit: Tournai : la cathédrale via photopin (license)

Escrito por Armando Cerra

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